El fútbol moderno está marcado por el VAR, los penales y la tecnología, pero hace algunas décadas las reglas eran muy diferentes. Un claro ejemplo ocurrió en la Eurocopa de 1968, cuando una semifinal se decidió de la forma más inesperada: con una moneda al aire.
El partido enfrentó a Italia y la Unión Soviética. Tras 90 minutos y una prórroga completa, el marcador seguía 0-0. En aquella época no existían las tandas de penales ni se contemplaba repetir el partido, por lo que el reglamento indicaba una solución extrema.
El árbitro citó a los capitanes en el vestuario y realizó un sorteo con una moneda. Italia ganó el lanzamiento y avanzó automáticamente a la final del torneo. Lo más sorprendente es que, días después, el conjunto italiano terminaría ganando la Eurocopa, convirtiéndose en campeón de Europa.
Este episodio histórico suele ser recordado como uno de los momentos más insólitos del fútbol internacional y ayudó a impulsar cambios en el reglamento, incluyendo la posterior introducción de las tandas de penales.
Hoy, una decisión así sería impensable, pero en 1968 fue completamente válida. Una prueba más de que el fútbol ha evolucionado… y de que su historia está llena de episodios increíbles.

