El fútbol está lleno de historias curiosas, pero pocas tan extrañas como la que ocurrió en Zimbabue en 2014. Aquel día, un partido oficial sufrió un retraso inesperado por una razón difícil de creer: los jugadores aseguraban haber visto un espíritu.
El protagonista fue el Hwange FC, cuyos futbolistas se negaron a salir al terreno de juego tras afirmar que habían presenciado una aparición en el túnel del estadio. El ambiente se volvió tenso y el miedo fue real, al punto de impedir el inicio del encuentro a la hora programada.
La situación obligó a detener el partido durante varios minutos mientras se buscaba una solución. Según medios locales, incluso se recurrió a rituales tradicionales para “limpiar” el lugar y tranquilizar a los jugadores.
Finalmente, el partido pudo disputarse, pero el episodio quedó grabado como una de las historias más insólitas del fútbol mundial. Este caso abrió debates sobre superstición, cultura y el impacto psicológico en los futbolistas, especialmente en regiones donde las creencias espirituales forman parte de la vida cotidiana.
Sin duda, una muestra de que en el fútbol no todo se decide con goles… a veces también influyen los miedos más inesperados.
